¿Crees conocer todo sobre Venecia? A continuación te mostraremos 10 curiosos hechos que estamos casi seguros de que no conoces. No dejes de leer y pregúntate después si también tú conoces otros que nos ayuden a ampliar nuestra lista.

1. Venecia y sus fantasmas

Sabemos que es duro abandonar Venecia y su magia después de un fin de semana o de unas vacaciones más largas. Pero esta nostalgia no la sufren sólo los turistas o sus habitantes. Incluso los espíritus que una vez pisaron estas calles y atravesaron sus puentes de piedra y mármol parecen tener gran dificultad para abandonar la Serenísima República de Venecia.

¿Qué decir, por ejemplo, del espíritu errante de Luzzo, pintor del siglo XVI que se suicidó por el amor no correspondido de Cecilia? Su alma aún vaga en el “Casino degli Spiriti” (Desastre de los espíritus) o Palacio Contarini dal Zaffo.

Por no hablar de la isla de Poveglia, en la que los espíritus de los pacientes del hospital psiquiátrico todavía revolotean, según se cuenta. ¿Y quién no conoce la mala suerte que parece acompañar al propietario de “Ca’Dario”? Asomado al Canalgrande, el palacio ha hechizado a muchos, como muchos lo han comprado a pesar de la triste reputación de dar mala suerte a los que ahí residen.

Todos ellos han tenido que enfrentarse a algunos imprevistos más o menos graves, desde enfermedades hasta colapsos financieros e incluso en algunos casos la muerte. ¿Coincidencia o los espíritus de “Ca’Dario” no admiten intrusos?

2. Los jardines secretos de Venecia

¿Cuántos jardines hay en Venecia? Cerca de quinientos. Un gran número, sobre todo porque en Venecia solemos quedarnos encantados con sus canales, puentes y góndolas, pero pocas veces nos acordamos de sus jardines.

Detrás de los altos muros que flanquean las calles y los cimientos se esconden a menudo jardines tan majestuosos como inaccesibles. Entonces, ¿estamos destinados a no pisar nunca uno de estos jardines? ¡Claro que no!

Uno de los jardines más bonitos de Venecia, que es público, se encuentra a lo largo de los Jardines Reales, nada menos que en el barrio de San Marco y desde luego merece una visita.

3. Calle, campo y salizada: la topografía de Venecia

Si preguntas dónde se encuentra, por ejemplo, la plaza San Bartolomeo en Venecia, probablemente todo lo que obtengas sean miradas perdidas en el vacío. No porque los venecianos sean poco educados o no estén dispuestos a ayudarte, sino porque en Venecia no existen plazas fuera de la plaza de San Marco.

En Venecia y en su dialecto existen otro tipo de palabras para denominar las plazas, las calles y las avenidas, que no son italianas. Así que, si quieres poder guiarte en Venecia, te ayudamos a aprender las palabras venecianas (y no italianas) que no puedes olvidar:

  • Piazza (plaza) = campo
  • Via/strada (calle) = calle
  • Viale (avenida) = salizada
  • Ramo = se trata de un pequeño pasaje lateral de una calle principal

Pequeña curiosidad: la calle más estrecha de Venecia es la “calle Varisco” que mide sólo 53 cm de ancho.

4. Los puentes de Venecia

¿Cuántos puentes tiene Venecia? ¡Cuatrocientos diecisiete!

Además del Puente de Rialto y del Puente de los Suspiros que une el Palacio Ducale con las prisiones, existen otros puentes con nombres inusuales y dignos de ser mencionados:

  • Ponte delle tette (puente de las tetas) señalaba la zona de acceso al barrio rojo de Venecia.
  • Ponte dei Pugni (puente de los puños) parece que era el lugar favorito para los duelos entre dos grupos venecianos, Castellotti y Nicolotti.

5. Venecia y sus islas

Venecia es una ciudad un poco extraña porque se alza sobre islas, exactamente ciento veinticuatro islas unidas por puentes.

Antaño el número de puentes era mucho menor y el único medio de transporte era las góndolas, sobre todo para los ricos.

6. Venecia y las mareas

El agua entra y sale de Venecia dos veces al día atravesando tres entradas de puerto: Lido, Malamocco y Pellestrina.

Una actividad incesante de alta y baja marea que alza y baja el nivel del agua en los canales y que ocurre setecientas treinta veces al año. Una magia dentro de la magia de la ciudad que confirma su vitalidad.

7. Chupitos y sombras a lo largo de los canales de Venecia

¿Quieres vivir como un verdadero veneciano? Entonces, a partir de las 6 de la tarde tienes que iniciarte en el ritual de los “chupitos” y de las “sombras”.

Los “chupitos”, cicheti en veneciano, son pequeños aperitivos, canapés y albóndigas variadas que acompañan tu vaso de vino. A estas tapas se les llama “sombra de vin”.

Entre los mejores y más característicos debemos mencionar (y por supuesto probar) los “sarde in saor” (sardinas agridulces), el “baccalà mantecato” (bacalao mantecado), su polenta o su pan y las albóndigas de atún o de carne. También el vino de Venecia: el raboso (tinto) y el tocai (blanco).

8. El dinosaurio de Venecia

En Venecia vive un dinosaurio. Puede que el verbo “vivir” no sea exacto, pero no estamos tan lejos de la realidad, pues en el impresionante Palacio del Fondaco dei Turchi, sede del “Museo de Historia Natural” en Venecia, encontramos el esqueleto completo del Ouranosaurus Nigeriensis, un herbívoro de 7 metros de largo encontrado en Níger y que vivió hace casi 112 millones de años.

¿Miedo?

En absoluto. Este dinosaurio es el favorito de niños (y adultos) que se aventuran entre las fascinantes salas del museo.

9. Venecia y la momia

¿A qué distancia está Venecia del antiguo Egipto?

A miles de años y a más de mil kilómetros, dirás.

Y sin embargo en Venecia, o para ser más precisos, en su laguna, se encuentra la momia de Nehmeket, regalo del embajador Bolos Bei Iusuf al monasterio de los Armenios, en la isla de San Lázaro de los Armenios.

¿Quieres saber una curiosidad? La momia se halla en tan perfectas condiciones que es una de las momias más contempladas de toda Europa.

10. Impiraresse, squeraroli y gondoleros

Existen trabajos que, por suerte o por desgracia, son sólo patrimonio de Venecia. Por ejemplo, ser gondolero en cualquier otra localidad que no sean los canales de la Serenísima República sería bastante difícil (si excluimos Las Vegas, pero nos da la impresión de que allí es diferente).

Y aún hay más. En realidad, la lista podría ser mucho más larga. Nosotros, de momento, os mostramos sólo algunos ejemplos. Las “impiraresse”, por ejemplo, eran mujeres que enfilaban pequeñas perlas de vidrio de colores de varios tamaños y las colocaban en largas hileras para hacer collares, pulseras y otros. Hoy en día esta actividad ha desaparecido casi por completo, aunque en Venecia aún existen algunas “impiraresse”.

Y qué decir de los “squeraroli”, “maestros del hacha”, que encabezaban el equipo de carpinteros encargados de la flota de Venecia, cuando ésta era una potencia marítima con territorios por todo el Mediterráneo.

¿Alguna sugerencia para tu viaje Verde en Venecia?

¿Quieres descubrir todo sobre Venecia y recorrer nuestras 10 curiosas etapas? Te sugerimos dos alojamientos en los que podrías unir la agradable acogida de Venecia con el interés por el impacto ambiental para regalarte noches con sueños en lugar de pesadillas: